Libro II · Siglo XX
Siglo XX: vanguardias, abstracción y experimentación
1900 – 2000
El siglo XX es el período más rico y diverso del arte argentino. Conviene leerlo como una sucesión de impulsos que conviven y se tensionan entre sí, más que como una línea única.
Comienzos: paisaje y primeras modernidades (1900–1920)
A principios de siglo predominan el paisaje y una pintura ligada al impresionismo y al posimpresionismo. Martín Malharro suele señalarse como quien introduce el impresionismo en el país; Fernando Fader y Cesáreo Bernaldo de Quirós son otras figuras centrales de esta etapa, marcada por la "generación del Centenario".
Las vanguardias históricas (años 20)
En la década de 1920 irrumpen las vanguardias. Emilio Pettoruti, de regreso de Europa, expone en 1924 una obra de raíz cubista y futurista que provoca escándalo. Xul Solar construye un universo simbólico absolutamente propio, poblado de signos, lenguajes inventados y cosmologías. Es también el momento del debate entre los grupos de Florida (vanguardia estética, ligada a la revista Martín Fierro) y Boedo (arte de compromiso social).
La abstracción de los años 40
A partir de la revista Arturo (1944) surge la primera vanguardia abstracta organizada del país. De ahí se desprenden tres movimientos:
- La Asociación Arte Concreto-Invención (1945), liderada por Tomás Maldonado, que lanza el "Manifiesto Invencionista" (1946) y propone una estética rigurosa, geométrica, opuesta a la representación.
- El Movimiento Madí (1946), de Gyula Kosice, Carmelo Arden Quin y Rhod Rothfuss, que extiende la invención a todas las artes y juega con el marco recortado y el movimiento.
- El Perceptismo (1947), de Raúl Lozza.
El arte se piensa como construcción e invención, no como imitación. En paralelo, Lucio Fontana publica en Buenos Aires el Manifiesto Blanco (1946).
Los años 60: la explosión experimental
La década del 60 es un punto de ebullición. En 1961 se forma el grupo Otra Figuración (luego Nueva Figuración), con Ernesto Deira, Rómulo Macció, Luis Felipe Noé y Jorge de la Vega. Conviven con el informalismo (Alberto Greco, Kenneth Kemble) y, sobre todo, con el Instituto Torcuato Di Tella, epicentro de la experimentación pop y conceptual, donde Marta Minujín realiza ambientaciones como La Menesunda (1965). El arte cinético tiene un referente internacional en Julio Le Parc.
Arte y política
En paralelo corre una potente corriente que vincula arte y política: Antonio Berni y sus series de Juanito Laguna y Ramona Montiel, hechas con materiales de descarte; más tarde, el arte conceptual y crítico de León Ferrari —con obras como La civilización occidental y cristiana (1965)— y experiencias colectivas como Tucumán Arde (1968).
Muchas artistas mujeres ganan visibilidad en este siglo. Sus trayectorias se abordarán en las fichas individuales de la sección Artistas.
Fuentes y para profundizar
- Museo Nacional de Bellas Artes (bellasartes.gob.ar).
- Centro Virtual de Arte Argentino (cvaa.com.ar) — dossiers sobre los concretos.
- Bibliografía general: Historia general del arte en la Argentina, Academia Nacional de Bellas Artes.